Cómo desengancharse de un alimento

Publicado el 11 de Marzo de 2015
8 comentarios
Tengo ganas de hablar contigo sobre algo que seguro que te suena. Alguna vez te lo habrán dicho o lo habrás dicho tu…

Te quiero, pero no puede ser“.

Pues, ¿sabes una cosa? El final de una historia de amor con una persona guarda muchas similitudes con desengancharte y decir adiós a un alimento que te daña y que no quieres comer más.

No me entiendas mal, despedirte de un amor es algo mucho más profundo, pero como seguro que ya te ha ocurrido alguna vez, puedes aplicar los mismos pasos para decirle que no a un alimento. Veamos:

1) Decides que la relación ya no tiene futuro (ni presente): “Querido queso, te quiero, pero no puede ser” (ése fue mi caso); o “Querido gluten, te quiero, pero no puede ser” (también fue mi caso!!!).

Cuando te das cuenta del daño que te hace una relación o de que te aleja de tus objetivos vitales, puedes hacer dos cosas, seguir en ella y ver si se puede arreglar o dejarla.

Si ves que comer queso, gluten, azúcar, animales, o lo que sea que comas :) te hace daño (tripa hinchada, malas digestiones, diarrea, estreñimiento, subes de peso, conflicto ético o moral…), puedes

Ver si se puede arreglar: sigues comiéndolo pero eliges alimentos ecológicos, disminuyes la cantidad que comes (como si te tomaras un tiempo dentro de una relación), lo comes más despacio, pones foco en la combinación de alimentos, cambias los lácteos de vaca por los de cabra, comes huevos de corral en lugar de los de granja…

Dejarlo: Si aún así el malestar continúa… no tienes más remedio que ¡dejarlo!

2) Abstinencia. Para dejar con éxito una relación es útil dejar de verse por un tiempo, ¡o al menos, no verse tanto! Así que saca el alimento de tu casa y evita ponerte en situación de peligro (por ejemplo ir a comer a un restaurante especializado en quesos si lo que quieres es dejar el queso!!)

3) Aceptar lo que sientes. No te niegues la frustración, el dolor, la ansiedad o lo que sea que sientas por la despedida. Recuerda que “a lo que te resistes, persiste“, así que si estás hecho polvo, lo estás. Este es un buen momento para verte a ti mismo y conocerte mejor, para buscar soluciones, para apoyarte en la gente que te quiere y que está deseando echarte un cable, y para ver lo que te aportó la relación y no vivir desde el victimismo.

Por ejemplo, sientes ansiedad por comer pan blanco malísimo con mucho gluten, pero se te antoja esponjoso por dentro y crujientito por fuera. Y te observas. Observas qué hay detrás de ese deseo, buscas alternativas saludables y recuerdas lo ligero que te sientes cuando tomas, por ejemplo, un batido verde.

4) Tomar la decisión de elegir otra cosa. Una elección supone una renuncia, le dices que no a algo o a alguien; por eso nos cuesta tanto decidir. Nos fijamos en la pérdida, en ese “no”, pero no nos fijamos en la ganancia, en el “sí” a lo que nos acerca más a nuestro objetivo.

Si tu objetivo es la salud y el bienestar, ése es tu sí. Pon foco en que si eliges evitar el alimento dañino te acercas a tu objetivo, en lugar de poner foco en el dolor por la pérdida de lo que en el fondo no quieres.

5) Permitir que tu nueva elección ocurra de manera natural. Al principio tu deseo es que el antiguo amor regrese, ¡le echas tanto de menos!, pero si te mantienes fiel a tu decisión y sigues los pasos anteriores, llega el día en que aparece alguien que se te antoja mejor.

Yo me acuerdo cuando dejé de comer queso. ¡Sólo pensaba en él! Pero luego, tras pasar el síndrome de abstinencia :), cuando un día decidí conscientemente y no por compulsión comer un poco, me sentí decepcionada: “¡Pues no es para tanto!”, pensé. De manera natural me había dejado de atraer. Como pasa con los ex novios :)

¿Cuánto tiempo inviertes al día en cuidarte?
Si es menos de media hora es urgente que lo amplíes.
Elegir desde el amor a ti mismo tiene un coste: tu tiempo.
Régalate a tí mismo tu propio tiempo
y trátate como a la persona que más quieres.

Ayer en Café Morenini hablamos sobre esto, en un programa en solitario (de nuevo) dedicado a las personas que quieren desegancharse de los alimentos dañinos pero que sufren, porque lo hacen desde la imposición y el autocastigo.

El programa se titula: “Alimentación consciente ¿o carcelaria?
y puedes verlo/escucharlo aqui:

http://cafemorenini.com/alimentacion-consciente-o-carcelaria/

Comentarios

lorena
Publicado el 12 de Marzo de 2015
Puf! como me siento de identificada con esto...el otro día escuché la entrevista que hiciste a Boris Chamás, y lo reconozco, soy una "harinariana" como él dijo. Me hice vegetariana hace cuatro meses, y lo llevo genial, no me ha costado...pero el pan, las pastas, los bollos....muy mal. Pero me acordaré de estos consejos cuando me sienta tentada por estos malos "amantes". Un saludo Ana!! sigue tan inspiradora.
Ana Moreno Morenini
Publicado el 12 de Marzo de 2015
Gracias Lorena, que bien qúe escuches los programas y leas los posts! Un besazo
Natalia
Publicado el 13 de Marzo de 2015
Muchas Gracias por compartir esto con nosotras, de verdad al leerte me hace cada vez mas sentido entender el porque de lo que como y voy creciendo en este camino. Un abrazo Ana.
leire
Publicado el 16 de Marzo de 2015
Genial! Parada mi lo más complicado es tenerlo delante, lo que me cuesta este el gluten y es horroroso porque animales y lácteos ha sido fácil incluso el azúcar! Pero teniendo al peque comiendo galletas o pan a diario... Y cocinar para ellos pasta por ejemplo... Cuesta cuesta :) un abrazo y gracias Ana!
noemi martín
Publicado el 17 de Marzo de 2015
Genial como siempre Ana!!! lo reenvío a mis compis porque es bueníiiisimooo!!! un besito desde Tenerife guapa
milagros fernández
Publicado el 5 de Abril de 2015
Genial Ana!! me encantó tu comparación jajaj, llevo comiendo crudo desde noviembre del año pasado y he pasado por algunas crisis de antojos, como cuando dejamos una relación, hay que respirar, preguntarse que es lo mejor y seguir adelante con nuestros objetivos, con el tiempo el cuerpo y nuestra mente nos agradecerá!! abrazo desde Argentina!!
mercedes
Publicado el 27 de Abril de 2015
Lo que yo llevo mal es que mi pareja no me apoya, y a mi peque le gusta mas la comida de papa
Ana Moreno Morenini
Publicado el 2 de Mayo de 2015
Hola Mercedes Como lo externo no se puede cambiar, pregúntate ¿qué puedes hacer o dejar de hacer tu para que tu pareja te apoye? Quizá ahí encuentres la clave. Un abrazo

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